Dans le Jardin des mots

Archive pour mai, 2019

CRITIQUE LITTÉRAIRE : « La dernière pavane » / « El útimo baile » par Ana Herrera

Posté : 28 mai, 2019 @ 10:53 dans Critique littéraire, Poemas en español, poèmes d'amour, Poèmes en français | Pas de commentaires »

Crítica literaria de La dernière pavane -El último baile-, de Monique-Marie IHRY

 

El clamor de la naturaleza en un tiempo de amor y muerte

 

“Nuestro amor fue, desgraciadamente, como una flor frágil y efímera en el verde prado de la inocencia”. La dernière pavane.

He tenido la suerte y el inmenso placer de traducir este hermoso libro escrito en lengua francesa, y en cada una de sus páginas he encontrado un universo de colores presente en sus palabras, en sus personificaciones, en sus bellas metáforas y comparaciones, en las sensaciones sinestésicas que nos ofrece la descripción de la naturaleza a través de sus estaciones temporales, en sus sentimientos y emociones, en la pasión que la autora pone al escribir.

Se abre este magnífico poemario en prosa poética, La dernière pavane -El último baile, de Monique-Marie Ihry, con un texto que lleva por título “Aniversario”. Un texto que celebra el nacimiento de un amor y al mismo tiempo llora la muerte de la persona amada. Momentos de felicidad y dolor simbolizados en la calle de una ciudad lorenesa, en un día de lluvia otoñal y al amparo de un paraguas.

Pregunta un dicho popular: ¿Qué pasa cuando se abrazan el amor y la muerte? Nos responde en este caso la voz poética: “Y cae la lluvia, lluvia incesante sobre mi corazón tan enamorado como antes…”.

El Canal del Midi, con sus plataneros y sus viñas, sus flamencos rosas, sus pintores y pescadores de caña, sus barcos silenciosos, sus dorados ramajes, hace honor a un otoño que despliega su belleza y perturba la mirada: “Es la dorada estación en la que la aurora se desviste, cuando el viento susurra al alba dentro de poco desnuda la canción de los amores y cae una hoja”.

El recuerdo de aquel amor de juventud queda unido para siempre al renacimiento de la primavera, mientras que el otoño con sus “arbustos tristes y desnudos” se convierte en la imagen de la ausencia: “El amor, los besos se han callado”. Pero queda ese parque y ese banco donde el yo poético encuentra consuelo: “Me dirijo hacia el parque, me siento en nuestro banco y saboreo estos últimos instantes serenos en tu feliz recuerdo, amor mío”.

Las rosas y las dalias, las hojas, los lirios, los crisantemos, los árboles, las ramas, los tilos, los álamos adormecidos, los pinos marítimos, el roble, las ardillas, los pájaros, el alba, el crepúsculo, los rayos de sol, las nubes, la luna, el mar, el campanario de la iglesia con su toque de muertos, el campo solitario, los caminos, los trigos, el cielo, el viento, la laguna, la bruma, la lluvia, el lodo, los dorados, el gris, el frío,  las lágrimas, los días, las almas, el corazón, los brazos, el baile, la lira, la flauta, el frío, la escarcha, el último suspiro, el último beso, septiembre y noviembre, la nostalgia y la melancolía, la pena, la esperanza y la desesperanza, la soledad, los recuerdos, los poemas, el libro, la contemplación de la belleza, la muerte y el amor…, se convierten en elementos imprescindibles en el juego poético de esta exquisita voz.

Y siempre cuenta, la poeta, un otoño más, un otoño que se lleva “ese tiempo orlado que se fue para siempre”. Los tópicos literarios del “Tempus fugit” y “Ubi sunt” se desgranan entre las líneas magistrales del poemario. Las estaciones pasan, corren, vuelan, pero sigue “la interminable noche en el vacío infinito de la ausencia”.

“Navegaban las aguas tranquilas del canal del Midi” y reluce la sonrisa del recuerdo en el sujeto poético: “Era un domingo contigo, mi amor”.

El broche de oro de estas páginas de luz lo pone un magnífico poema, “Cuando tú ya no estés”, donde la autora, en su pena, recorre los espacios que ya no pisarán juntos, para seguir cantando: “Un día, paralizada de cansancio, abandonaré la página infinita de mi soledad y partiré para encontrarme contigo en una bella mañana de luna”. La muerte, que desencadena la ausencia, se encargará de reunir a los amantes por siempre en una nueva primavera.

Es importante destacar asimismo la magnífica ilustración que Monique-Marie IRHY nos ofrece en la portada, fruto de su creación y de su brillante ingenio como ilustradora y pintora. Una ilustración interior, en blanco y negro, complementa de manera sublime su dominio de la palabra.

Naturaleza, amor y muerte fueron las luces que iluminaron el Romanticismo del XIX. Así lo expresaban poetas y escritores como Bécquer en sus “Rimas” y “Leyendas”, Espronceda en la “Canción del pirata” y el “Canto a Teresa”, el Duque de Rivas en “ Don Álvaro o la fuerza del sino”, Zorrilla y su inmortal “Tenorio”, Rosalía de Castro, Larra, …, citando a los de España, y otros como Rousseau, Madame de Stael,  Chateaubriand, Lamartine, Vigny, Nerval, Gautier, Victor Hugo, Musset, Dumas, Leopardi, Manzoni, Wordsworth, Coleridge, Lord Byron, Shelley, Keats, Walter Scott, Goethe, Schiller, Hölderlin, Novalis, Heine, Blake, Oscar Wild,  Emily Brontë, Jane Austen, Allan Poe, Pushkin, Jorge Isaacs, Esteban Echeverría, José Mármol…,  grandes genios de la literatura del mundo. La literatura universal y atemporal está impregnada de romanticismo, recordemos sí no a Shakespeare, Hartzenbusch o Fernando de Rojas en la declaración sublime de Calisto a Melibea: “Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo, y a Melibea amo”.

Naturaleza, amor y muerte impregnan también las páginas de este poemario que nos atrapa en su oscuridad y su esplendor. Mis más sinceras felicitaciones a la autora.

 

Ana Herrera

 COUVERTURE 1ere LA DERNIERE PAVANE

 

 

Dos palabras / Deux mots

Posté : 14 mai, 2019 @ 4:05 dans Poemas en español, poèmes d'amour, Poèmes en français | Pas de commentaires »

Hundirme en el refugio último del alma

para regresar a la luz de tu mirada,

para regresar a la cuna de tu amor,

y nacer como una flor

al alba de la primavera.

Oír, por fin tu voz suave

diciéndome que soy la Única.

Sentir el deseo sacudirme,

perderme de nuevo en el laberinto de tu deseo,

vibrar de la fiebre encendiendo mi febril corazón,

modelar el tiempo con el untuoso contacto de tu piel,

y,  culebrear tu cuerpo con besos de pluma,

y…

no despertarme nunca,

porque mi blanca cuna de noviazgo hecha bruma

ahora mismo es un lecho de hojas secas,

de rosas agonizantes y pesadillas,

y…  

que los días sin el calor de tu cuerpo de bronce

son lentos, tan lentos como un largo abismo

de dolor.

 

Quiero renacer como la amapola de la primavera

en el alba florida de tu corazón,

al oír esas dos únicas palabras:

 

“¡Te quiero!”

  

© Monique-Marie IHRY – el 10 de mayo de 2019 

ENCRE 29 (3)

Sombrer dans le refuge ultime de l’âme

pour recouvrer les feux de ton regard,

pour rejoindre le berceau de ton amour,

et renaître comme une fleur

à l’aube du printemps.

Percevoir enfin ta douce voix

me disant que je suis l’Unique.

Sentir le désir m’ébranler,

me perdre à nouveau dans le labyrinthe de ton désir,

vibrer de la fièvre animant mon fébrile cœur,

sculpter le temps en frôlant le velours de ta peau,

et, comme un serpent onduler sur ton corps

avec des baisers de plume,

et…

ne jamais ne réveiller,

parce que mon berceau de fiançailles nimbé de brume

n’est plus qu’un lit de feuilles sèches,

de roses à l’agonie et de cauchemars,

et…

que les jours sans la chaleur de ton corps de bronze

demeurent lents, aussi lents qu’un abîme infini

de douleur.

 

Je veux renaître comme le coquelicot du printemps

dans l’aube fleurie de ton cœur,

en entendant ces deux seuls mots :

 

« Je t’aime ! »

© Monique-Marie IHRY – 10 mai 2019 

Serpiente

Posté : 10 mai, 2019 @ 5:44 dans Poemas en español, poèmes d'amour, Poèmes en français | Pas de commentaires »

No puedo olvidarte.

Yo cierro los ojos para impedir el paso de las lágrimas,

pero corren como un río, corren y corren…

hasta más no poder.

No puedo perdonarte por haberme olvidado,

no puedo olvidar tu engaño,

esas mujeres… , las demás…, ¡fueron tantas!

Ahora me miras sin verme.

Yo te miro, y te veo

marcharte cada noche con otra.

 

Dicen que lo que no mata vuele más fuerte,

pero, ayer, me mataste con la dulce espina de una rosa.

Ya sé que no puedo hacer que se estire el tiempo de tu amor.

Ahora me crece por dentro una larga serpiente,

tengo el alma devorada por un cáncer,

navego con alas rotas por un cielo sin estrellas

¡y quiero disolverme en la noche del alma!,

 

¡ quie   ro    mo   rir !

 

¡Oh, morirme en el cielo infinito de tu mirada de bronce,

dormir, y no despertarme nunca

sino en tu recuerdo, amor mío,

quien, me mataste,

tú, como una serpiente,

devorándome ahora mismo el alma condenada…

Siento tu veneno navegar en el mar lúgubre

del corazón.

 

Dicen que lo que no mata vuelve más fuerte,

dicen que soy la única que amaste,

pero yo soy la que mataste,

la que hoy se disuelve poco a poco

en la infinita noche de tu olvido…

 

© Monique-Marie IHRY – el 10 de mayo de 2016 

 

 eva  50  70

Serpent 

 

Je ne peux t’oublier.

Je ferme les yeux pour empêcher le cours des larmes,

mais elles s’écoulent comme un fleuve, et coulent et coulent…

sans jamais s’arrêter.

Je ne peux te pardonner de m’avoir oubliée,

je ne peux oublier tes tromperies,

ces femmes…, les autres…, elles furent tant !

Maintenant tu me regardes sans me voir.

Moi, je te regarde et te vois

t’enfuir chaque nuit avec une autre.

 

On dit que ce qui ne nous tue pas nous rend plus fort,

mais, hier, tu m’as assassinée avec la douce épine d’une rose.

Je sais que je ne peux prolonger le temps de ton amour.

Désormais un long serpent se développe en moi,

j’ai l’âme dévorée par un cancer,

Je navigue avec des ailes brisées dans un ciel sans étoiles

et je veux me dissoudre dans la nuit de l’âme,

 

je    veux    mou    rir    !

 

Oh, mourir dans le ciel infini de ton regard de bronze,

dormir, et ne jamais me réveiller

sinon dans ton souvenir, mon amour,

toi qui m’as assassinée,

toi, ce serpent,

dévorant mon âme condamnée…

Je sens ton venin naviguer dans la mer lugubre

du cœur.

 

On dit que ce qui ne nous tue pas nous rend plus fort,

on dit que je suis la seule que tu as aimée,

mais je suis celle que tu as assassinée,

celle qui se dissout lentement

dans la nuit infinie de ton oubli…

 

© Monique-Marie IHRY – 10 mai 2019

(Toile de l’auteure)

Au cœur effeuillé

Posté : 4 mai, 2019 @ 4:33 dans Extraits de recueils de poésie de l'auteure, Poemas en español, poèmes d'amour, Poèmes en français | Pas de commentaires »

Au cœur effeuillé

Je l’ai connu au temps des roses. C’était le gai printemps lorsque fleurissent les baisers sur les lèvres des jeunes filles. C’était cette époque où l’on ose semer de fous baisers dans les sillons de l’espérance, avec toi muse, mon amour, lorsque fleurit tout l’or du printemps et que germent les roses sur les buissons de l’innocence, quand les arbres du printemps chuchotent encore de si douces choses… Les blanches roses dispensaient leur arôme dans la tendresse du matin. C’était au temps des roses belles, lorsque l’on ne soupçonne pas le chagrin lié aux peines de la romance, quand règne l’innocence au sein du bouquet de l’espérance…

Depuis, il y eut bien des automnes, leur cortège monotone. Il ne reste en notre jardin que ces buissons tristes et nus ayant fait vœu de pénitence. L’amour, les baisers se sont tus, il n’est plus qu’un chapelet d’épines au cœur effeuillé du matin…

 

COUVERTURE 1ere LA DERNIERE PAVANE

En el corazón desnudo 

 

 Yo lo conocí en el tiempo de las rosas. Era la alegre primavera, cuando florecen los besos en los labios de las jóvenes. Era esa época en la que osamos sembrar de locos besos los caminos de la esperanza, contigo, musa, amor mío, cuando brota todo el oro de la primavera y germinan las rosas en los matorrales de la inocencia, cuando los árboles de la primavera susurran aún sobre cosas tan dulces… Las blancas rosas entregaban su aroma a la ternura de la mañana. Era el tiempo de las bellas rosas cuando no sospechamos del dolor ligado a las penas del romance, cuando reina la inocencia en el seno del ramo de la esperanza…

 Después, hubo muchos otoños, con su cortejo monótono. No quedan en nuestro jardín más que arbustos tristes y desnudos que habían jurado penitencia. El amor, los besos se han callado, ya no queda más que un rosario de espinas en el corazón desnudo de la mañana…

 

 * * *

Poème extrait du recueil de poésie La dernière pavane / El útimo baile, Prose poétique de Monique-Marie Ihry traduite en espagnol par Ana Herrera, Collection Bilingue n° 1, Cap de l’Étang Editions, avril 2019

 

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